Los próximos días 25 y 26 de marzo tendrá lugar, un año más, la vigilia de oración de San Ignacio en Montserrat y al día siguiente, la caminata hasta Manresa. Se trata de una actividad que organizan los Jesuitas de Cataluña y que recuerda la experiencia que Ignacio de Loyola realizó en 1522. Justamente la vigilia se celebrará el día que se cumplen 500 años de la experiencia que vivió Ignacio de Loyola y que marcó profundamente su vida, y en esta ocasión, el P. Abad presidirá la misa del viernes por la noche en Montserrat, después de la vigilia.   

Siguiendo los pasos de Ignacio, los participantes harán una oración en Montserrat, el viernes por la noche, y al día siguiente bajarán a pie hasta Manresa, donde se hará también una oración en la Cueva de Sant Ignasi. El jesuita David Guindulain, que coordina esta actividad, explica que hay, en esta experiencia, tres símbolos que la definen. Por un lado, el camino, que representa una apertura a la novedad; en segundo lugar el despojo interior y la libertad, con el gesto que hizo Ignacio de dejar en Montserrat sus armas de caballero; y finalmente el gesto concreto de dar sus trajes de caballero a un pobre. "Es un camino que transforma la vida", explica Guindulain, "e invitamos a las personas que participan a entrar en este simbolismo a partir de su experiencia".

Es una actividad que cuenta ya con larga tradición. Las personas que participan valoran sobre todo que enlaza encuentro, oración y naturaleza, y que representa un impulso vital. Así como Ignacio, hace 500 años hizo un recorrido que le llevó a desprenderse de lo externo y superficial para encontrar su vocación vital, esta experiencia invita a afrontar cuestiones de la propia vida con otra mirada.

La tarde en Montserrat es el momento del silencio, de conectar con uno mismo y con Dios. Así como Ignacio dejó su espada de caballero, los participantes pueden dejar la vela encendida y su espada particular. Al día siguiente, el camino hacia Manresa, con la montaña de Montserrat presente a lo largo de todo el recorrido, es el momento de conectar con la naturaleza y con los demás, compartir historias, impresiones y complicidades. Sin embargo es una experiencia que cada año es especial y diferente, dicen quienes han participado.

Si desea participar puede encontrar más información en este enlace o contactar con David Guindulain en el correo Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.. Las Comunidades de Vida Cristiana (CVX) de Cataluña se han sumado este año a la convocatoria.